Ya no me acordaba lo que era correr después de las sesiones de fuerza.
El lunes tocaron los temibles Oregones, tan solo fueron dos series, pero como se sufre. Siempre ha sido un entrenamiento que me gusta, ya que es corto pero intenso. Eso si, la mañana siguiente te acuerdas de los multisaltos todo el día.
Por la tarde estuve en la piscina con Pilar y las niñas, y como siempre, me lleve los bártulos para cuando dejara de apretar el calor dejarlas allí tranquilamente y yo irme a correr. Pues me sentó de maravilla, entre baño y baño las piernas se soltaron un poco y a las 1830 salí a rodar una hora a ritmo mas o menos vivo (4:·35) y acabe muy contento la verdad.
A ver hoy como paso el dia y a que hora consigo meter mis 75´minutos de rodaje lento. De momento lo que toca es trabajar un poco.
Un saludo y que no decaiga.
P.D.: Del tabaco, gracias a mis 3 niñas, ni me acuerdo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario